Blog político de Tapia de Casariego.


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viernes, 23 de noviembre de 2012

Por fin una exposición y articulo bastante imparcial.

Durante meses hemos dicho desde aquí que nos econtrabamos en una especie de intereses o poca imparcialidad en la forma de tratar el asunto de la Mina de Tapia. Con demasiada tendencia, se trataba el tema en La Nueva España a favor del NO. Siempre consideramos la necesidad de ser imparciales y no marginar un proyecto que puede suponer mucho trabajo para los tapiegos y crear mucha riqueza y prosperidad. No nos cae los anillos si vemos que el mismo medio que criticamos realiza un articulo realista a la situación, y hoy así fue, por lo tanto lo ponemos aquí:


Siete años separan el intento de Río Narcea para explotar el oro de Salave (Tapia) y el actual proyecto que ha puesto sobre la mesa la compañía Astur Gold. El objetivo de ambas empresas era y es explotar uno de los yacimientos auríferos más grandes de Europa, pero mientras Río Narcea trató sin éxito de hacerlo mediante una mina a cielo abierto, Astur Gold se ha inclinado finalmente por una minería de interior más respetuosa con el entorno de Tapia. Así es como el nuevo plan minero, desarrollado en un contexto de crisis económica global, ha logrado vencer en parte la férrea oposición que el cielo abierto generó entre vecinos y políticos. Ahora está pendiente del estudio de impacto ambiental.

Su proyecto nada tiene que ver con el que promovió en su día Río Narcea, que el Principado paralizó en una actuación que acaba de ser avalada por el Tribunal Supremo. En 2005 Río Narcea presentó un plan que incluía abrir un cráter de 600 metros de diámetro y 215 metros de profundidad a tan sólo 100 metros del mar y a 2 kilómetros de la villa tapiega. También se manejaba la creación de una zona de escombreras y residuos en las proximidades de A Pontraviza.

Los tapiegos pusieron el grito en el cielo para tratar de frenar un «desastre medioambiental» que borraría del mapa el espacio de los lagos de Silva, zona de lagunas resultante de los trabajos mineros efectuados por los romanos. Se organizaron en la plataforma Oro No y presionaron para que el Principado tomase cartas en el asunto y acabase con las pretensiones de Río Narcea.

El Consejo de Gobierno acordó en 2005 prohibir la mina a cielo abierto acogiéndose al Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA) y al grave impacto que se provocaría en la rasa costera tapiega y los lagos de Silva. La decisión del Principado no gustó a los empresarios mineros, que cursaron varios pleitos contra el gobierno regional al considerar vulnerados los derechos mineros que tenía en la zona. Río Narcea reclamó al gobierno -y en relación al valor del oro de entonces- una indemnización de 330 millones de euros.

Acaba de hacerse público el fallo del Supremo dando la razón al Principado y zanjando la guerra judicial con Río Narcea. Finalmente no habrá indemnización millonaria porque el gobierno asturiano actuó conforme a la ley, haciendo prevalecer, según reconoce el Supremo, «el interés ambiental sobre el socio-económico».

Y en noviembre de 2008 llegó el segundo intento de Río Narcea de extraer el oro de Salave: la construcción de una galería minera de exploración con una longitud de 1.500 metros y emboquille en la zona de A Pontraviza. El proyecto pasó años estancando sin movimiento alguno. Hasta que en el año 2010 entró en escena el inversor canadiense Cary Pinkowski, propietario de Dagilev Capital Corporation. Adquirió por veinte millones de euros la empresa Lundin Mining, propietaria de los derechos mineros de Salave a través de la firma Exploraciones Mineras del Cantábrico, filial a su vez de Río Narcea. Dagilev desembarcó en Tapia bajo el nombre comercial de Astur Gold e inició un trabajo de acercamiento a la población para tratar de vencer la oposición al proyecto minero.

Astur Gold retomó en un primer momento el proyecto de Río Narcea del cielo abierto, incluso planteó soluciones de restauración que pasaban por hacer un puerto deportivo en el cráter resultante. Al ver que el proyecto seguía sin cuajar, comenzó a introducir cambios.

Primero formuló la idea de una explotación mixta: galería subterránea más cielo abierto más pequeño de 400 metros de diámetro. Finalmente dio con el proyecto definitivo, que es el que actualmente tramita y para el que Medio Ambiente está a punto de resolver el estudio de impacto ambiental. Se trata de un plan de minería por interior, que aleja de la costa la zona de tratamiento del mineral y deja intactos los lagos de Salave. El plan proyecta una galería subterránea de 2,7 kilómetros, con bocamina en la zona de Brul, donde irían la planta de tratamiento y las balsas de residuos. Astur Gold se compromete a crear 250 empleos directos durante la década que durará la explotación.

En 2011 se empezó a oír el sí a la mina en Tapia y de ahí nació la plataforma «Trabajo ya, mina sí» que defiende el proyecto minero como la solución a la crisis económica. Ahora Tapia se divide entre quienes creen que el proyecto es compatible con las formas de vida tradicionales y quienes alertan sobre sus irreversibles consecuencias para la zona